La proteína es un macronutriente esencial que cumple funciones fundamentales en nuestro cuerpo: desde la construcción y reparación de tejidos hasta la producción de enzimas y hormonas que regulan procesos vitales. En la búsqueda de fuentes proteicas más saludables y sostenibles, los alimentos vegetales han ganado protagonismo, y dentro de ellos, la proteína de garbanzo se ha destacado como una opción versátil y nutritiva.
La proteína de garbanzo se obtiene a partir de esta legumbre, reconocida desde hace siglos por su valor nutricional. Tras procesos de molienda y concentración, se logra un ingrediente altamente proteico que conserva gran parte de sus nutrientes esenciales y puede incorporarse en una amplia variedad de productos, desde bebidas vegetales y barras energéticas hasta suplementos para deportistas y fórmulas de alimentos funcionales.
Entre sus principales beneficios, destaca su alto contenido proteico, que suele oscilar entre 20 y 25 g de proteína por cada 100 g de producto en harinas o concentrados. Mediante técnicas de aislado proteico, que separan carbohidratos, fibra y grasa, es posible obtener proteínas de garbanzo con hasta 80 % de pureza, lo que las convierte en un ingrediente excepcional para quienes buscan maximizar la ingesta proteica sin recurrir a fuentes animales.

Además, es rica en aminoácidos esenciales, aquellos que nuestro organismo no puede producir y que son fundamentales para el crecimiento y la reparación muscular. Otro punto a favor es su facilidad de digestión. A diferencia de algunas proteínas vegetales que pueden generar malestar digestivo, la proteína de garbanzo es bien tolerada por la mayoría de las personas, lo que permite un aporte nutritivo eficiente sin incomodidades. Esto la hace ideal para deportistas y personas activas, quienes requieren proteínas de calidad para mantener y desarrollar masa muscular, apoyar la recuperación después del ejercicio y optimizar el rendimiento físico.
Pero sus ventajas no se limitan al plano deportivo. La proteína de garbanzo también puede contribuir al mantenimiento de la salud metabólica, ayudar a regular el apetito y ofrecer una alternativa sostenible frente a las proteínas animales, reduciendo la huella ambiental de nuestra alimentación.
En resumen, la proteína de garbanzo combina nutrición, funcionalidad y sostenibilidad, posicionándose como un ingrediente de gran valor para la industria alimentaria y, sobre todo, para consumidores conscientes que buscan productos saludables, fáciles de digerir y eficaces para el bienestar y el rendimiento físico. Sin duda, esta leguminosa ha encontrado su lugar en la modernidad, demostrando que lo vegetal también puede ser potente, completo y delicioso.
NOTICIAS
Innovación con carne cultivada y escafoldes de garbanzo
La industria alimentaria vive un momento de transformación. La necesidad de producir alimentos más sostenibles, nutritivos y éticos ha impulsado el desarrollo de tecnologías que hace unos años parecían ciencia ficción. Entre ellas, la carne cultivada se ha convertido en una de las más prometedoras. Y en este escenario, la proteína de garbanzo emerge como una pieza clave.
¿Por qué se cultiva carne?
La carne cultivada, también conocida como carne celular o carne limpia, se obtiene a partir de células animales cultivadas en un entorno controlado, sin necesidad de criar ni sacrificar animales. Esta tecnología busca responder a los grandes retos de la producción alimentaria actual:
- Sostenibilidad: reduce el uso de agua, tierra y energía, y genera menos emisiones.
- Bienestar animal: elimina la necesidad de sacrificios.
- Seguridad alimentaria: al producirse en ambientes controlados, disminuye el riesgo de contaminación por patógenos.
- Nutrición personalizada: permite ajustar grasas, aminoácidos y micronutrientes para crear productos más saludables.

Escafoldes: la base de la carne cultivada
Para que las células crezcan y formen estructuras similares a la carne tradicional, necesitan un soporte llamado escafolde. Tradicionalmente, estos soportes se elaboraban con gelatina o colágeno de origen animal, lo que limitaba la sostenibilidad y dificultaba ofrecer productos 100 % libres de componentes animales.
Aquí es donde la proteína de garbanzo entra en escena. Investigadores en Israel han desarrollado escafoldes comestibles a partir de esta leguminosa, ofreciendo una alternativa vegetal, nutritiva y más sostenible.
Cómo se hacen los escafoldes de garbanzo
Los científicos utilizan tecnologías como electrospray y electrohilado, que permiten transformar la proteína en fibras finas y estructuras tridimensionales.
Esto da como resultado una matriz vegetal con:
- Porosidad adecuada para el crecimiento celular.
- Buena rigidez y biocompatibilidad.
- Seguridad y comestibilidad garantizadas.

Un ingrediente con futuro
Este avance demuestra cómo un ingrediente vegetal tradicional puede tener un rol protagónico en la biotecnología alimentaria moderna. La proteína de garbanzo no solo aporta valor nutricional, rica en aminoácidos esenciales y con alta digestibilidad, sino que también abre un camino hacia una producción de alimentos más limpia, eficiente y responsable.
En definitiva, los escafoldes de proteína de garbanzo representan un puente entre la ciencia y la sostenibilidad, uniendo innovación tecnológica con el poder de las plantas. Y si la carne cultivada es el futuro, esta leguminosa podría ser parte esencial de ese cambio.
DATOS DEL MERCADO
El mercado global de proteína de garbanzo muestra un crecimiento sólido, impulsado por el auge de las dietas basadas en plantas y la mayor conciencia sobre salud y sostenibilidad. Según Grand View Research, en 2024 este mercado alcanzó 61,02 millones de dólares y se proyecta un CAGR de 7,2 % entre 2025 y 2030.
Las regiones con mayor dinamismo son Norteamérica y Europa, donde la demanda de ingredientes funcionales, naturales e hipoalergénicos ha impulsado la adopción de esta proteína en distintas categorías alimentarias.

El segmento de concentrados de proteína de garbanzo representó el 53 % de los ingresos en 2024. Con un contenido proteico de 60–70 % y alto nivel de fibra, destaca por mejorar la digestión y generar saciedad. Su versatilidad permite incorporarlo en productos horneados, salsas, alternativas cárnicas y snacks proteicos, especialmente en formulaciones libres de soya y lácteos.
Por su parte, los aislados de proteína de garbanzo proyectan un CAGR del 7,3 % en el mismo periodo. Con niveles de proteína entre 80–90 % y bajo contenido de carbohidratos y grasas, son ideales para atletas y consumidores activos, ya que ofrecen alta biodisponibilidad y fácil digestión. Su uso crece en suplementos, bebidas proteicas y alimentos funcionales.
En conjunto, la proteína de garbanzo se posiciona como un ingrediente clave en la nueva generación de alimentos plant-based, gracias a su perfil nutricional, funcionalidad tecnológica y buena aceptación sensorial. Su versatilidad la convierte en una alternativa competitiva frente a la soya y los lácteos, con un fuerte potencial de expansión global.
PRODUCTOS NOVEDOSOS

Simply Fuel, empresa de Estados Unidos. Presenta su proteína en polvo 100 % de garbanzo, un producto de origen vegetal con sabor neutro y una agradable sensación cremosa en boca, ideal para diversas aplicaciones. Su formulación es libre de azúcar, stevia y aditivos artificiales, además de ser no GMO, lo que garantiza un perfil limpio y natural. Gracias a su versatilidad, puede incorporarse fácilmente en smoothies, avena, pancakes, dips, sopas o productos horneados, aportando proteína de calidad sin alterar el sabor original de las preparaciones.

Rule Breaker, empresa de Estados Unidos. Presenta su brownie elaborado con garbanzo, una propuesta que combina sabor y nutrición en un solo bocado. Este producto es gluten free, plant-based y libre de nueces, pensado para quienes buscan opciones más saludables sin renunciar al placer de un buen postre. Su fórmula contiene menos de la mitad de las calorías de un brownie tradicional y aporta proteína y fibra natural provenientes del garbanzo, lo que lo convierte en un snack delicioso y equilibrado para disfrutar en cualquier momento del día.

Hippeas, empresa de Estados Unidos. Presenta sus extruidos de garbanzo, los cuales aportan 4 g de proteína y 3 g de fibra por porción, convirtiéndose en una opción ideal para quienes buscan un snack con beneficios nutricionales. Además, son non-GMO, certificados gluten free y veganos, lo que los hace aptos para diferentes estilos de alimentación. Su textura ligera y crujiente, junto con su sabor suave y agradable, los vuelve perfectos para disfrutar en cualquier momento del día, ya sea como colación, acompañamiento o simplemente como un antojo saludable.
PRODUCTO CODAN
Corporación CODAN Cía. Ltda., como empresa IFS Broker certificada, ofrece proteína de garbanzo, una solución funcional diseñada para optimizar la calidad y el rendimiento de diversos productos alimentarios. Esta proteína vegetal destaca por su alto contenido proteico, buena solubilidad y excelente capacidad para mejorar la estructura y estabilidad de las formulaciones. Su uso es especialmente eficaz en alimentos funcionales, barras energéticas, snacks, bebidas vegetales, suplementos nutricionales y productos para deportistas, ofreciendo versatilidad a la industria alimentaria y permitiendo desarrollar productos más nutritivos, sostenibles y atractivos para consumidores conscientes.

Trabajamos con proveedores certificados por organismos del GFSI, como FSSC 22000, BRC e IFS, asegurando que cada ingrediente cumpla con los más estrictos estándares de inocuidad y trazabilidad. Nuestro rol como empresa IFS Broker certificada nos permite gestionar y suministrar ingredientes de alta calidad, cumpliendo con los criterios de seguridad y normativas internacionales, ofreciendo así a nuestros clientes confianza y respaldo en cada formulación.
Más que un proveedor de aditivos alimentarios, brindamos soporte técnico especializado, optimizando procesos y garantizando productos seguros, estables y de alto valor sensorial. Contar con ingredientes certificados asegura que cada formulación cumpla con los estándares más exigentes de la industria alimentaria.
BIBLIOGRAFÍA
- Grasso, N., Lynch, N. L., Arendt, E. K., & O’Mahony, J. A. (2022). Chickpea protein ingredients: A review of composition, functionality, and applications. Comprehensive reviews in food science and food safety, 21(1), 435–452. https://doi.org/10.1111/1541-4337.12878
- Equipo editorial. (2025, 30 de mayo). Proteína de garbanzos: beneficios para veganos y deportistas. Continental Hospitals. https://continentalhospitals.com/es/blog/chickpea-protein-benefits-for-vegans-and-athletes/
- Levi, S., Zernov, A., Martin, P., Baruch, L., Zussman, E., & Machluf, M. (2026). Not just a protein source: Chickpea protein-based scaffolds for cultured meat. Food Hydrocolloids, 172(Part 1), 111847. https://doi.org/10.1016/j.foodhyd.2025.111847
- Grand View Research. (2025). Chickpea Protein Market Size, Share & Growth Report, 2030. Recuperado de https://www.grandviewresearch.com/industry-analysis/chickpea-protein-market-report